
Nubia Monsalve-Sierra, 81 años, falleció el 21 de noviembre de 2025. Nació el 29 de marzo de 1944 en Santa Rosa de Osos, Colombia. Ella provenía de una familia de agricultores, un entorno que influyó profundamente en su admirable habilidad para cultivar flores hermosas hasta sus últimos días. Fue también una de dos integrantes de su familia en completar la educación más allá de la secundaria, logro que marcó el inicio de una vida guiada por la dedicación y el esfuerzo.
Su madre falleció el mismo día en que nació su única hija Sandra. A pesar del inmenso dolor que esta pérdida le causó, Nubia vivió una vida llena de amor y alegría para esa hija, quien fue su mayor prioridad hasta el último día de vida.
En Colombia, Nubia siempre ejerció su carrera educativa, primero como profesora en el liceo del municipio de Buriticá y luego como administradora en la escuela Cristo Rey en Medellín, Antioquia, una profesión en la que era respetada y bien remunerada. Sin embargo, decidió dejar atrás esa vida porque como tantos inmigrantes, la convencieron de que en Estados Unidos lograría brindar mejores oportunidades con más seguridad a su hija. Con ese fin, y en la ambición de recaudar fondos para el viaje y los cambios inesperados se hizo la primera chofer femenina de taxi en Medellín en 1979.
Su lucha constante por el bienestar propio, de su familia y de su comunidad continuó incluso después de su primera cirugía cerebral en el año 1990, la cual le robó sus planes de ser la proveedora extraordinaria para alcanzar los horizontes que había soñado para su familia. Sin embargo, con grandes esfuerzos, aunque el pronóstico médico le daba pocas esperanzas, no tardó en recuperar la capacidad de caminar, reír, y volver a soñar una nueva vida. Tras su recuperación, se dedicó a aprender cómo hacerse independiente en la ciudad a pesar de que nunca volvió a poder conducir. Luego de aprender a utilizar el transporte público, se dedicó a ayudar a los que podía ayudar, incluso orientando y enseñando a otros inmigrantes.
En 2009 Nubia tubo otra cirugía cerebral que la dejó paralizada en el lado derecho, su lado dominante, y le robó de nuevo su oportunidad de ser la cuidadora inmediata de sus descendientes. Sin embargo, no le logró apagar su determinación y tenacidad. Recuperó de nuevo su capacidad de sonreír, y fue una abuela amorosa para Arjana y Govinda, siempre buscando apoyar a su familia a pesar de sus limitaciones físicas. Vivió según los valores que más apreciaba: la educación, los derechos humanos y, en particular, los derechos de las mujeres. El legado de Nubia es su lucha por una vida sana, alegre y llena de amor por las flores y las pequeñas cosas que embellecen cada día ya que, hasta su último día, se mantuvo fiel a su deseo de ser útil, solidaria, de servicio para quienes la rodeaban, y el mayor apoyo para su hija. Viviendo quedaron su hija, sus dos nietos, su yerno Johnny, y su hermano Hader de Jesus Monsalve-Sierra. Murieron antes de ella, nueve de sus diez hermanos y hermanas: Margarita, Conrado, Albertina, Otoniel, Enoc, Luis, Georgina, Medardo y Ninfa Monsalve-Sierra. Todos los homenajes serán privados a la conveniencia de la familia. La casa funeral Grise Funeral Home fue confiada con los arreglos y la cremación de sus restos. Para sus condolencias en línea, por favor visite y añada una nota personal a su documento de homenaje: https://docs.google.com/document/d/1Ksnfwc07-hZ7snSNspwa9tyG3M_XhhFQbrwJQ02Xvoc/edit?disco=AAABt6houy0